Los trabajadores de Grupo Ureche en Espejón piden a las instituciones que intercedan ante el cierre de la cantera y la fábrica de mármoles de la localidad porque "si se cierra, el pueblo se muere". Exigen además a Trabajo que resuelva con celeridad el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que plantea el despido de toda la plantilla ya que "los trabajadores llevan desde mediados de noviembre sin cobrar y ahora de vacaciones forzosas, por lo que no pueden ni buscar otro trabajo ni pedir el desempleo". El delegado de personal de la planta de Espejón, Carlos Sebastián Rica, y el responsable de la Federación Regional de Construcción y Madera, Luis Iglesias, acompañados por la secretaria provincial de CC OO en Soria, Ana Romero y, el representante de la sección de Construcción y Madera de CC OO en Soria, Francisco León, comparecieron ayer ante los medios para explicar la situación actual del ERE presentado por la compañía y plantear el futuro del municipio. "La situación es mala y estamos todos cabreados y muy mal", advirtió el portavoz de los trabajadores afectados, que incidió en que "todos tenemos gastos y llevamos dos meses y medio sin cobrar nada"."Si se cierra, el pueblo se quedará vacío, muerto", advirtieron los representantes sindicales. "Hay que tener en cuenta que son 43 trabajadores en un pueblo de 160-180 habitantes y que, además, la recolocación en otras empresas de la zona es imposible porque todas están en la misma situación", añadieron. Anunciando además que la clausura de la actividad supondrá dejar el pueblo "parado" y "vacío", ya que "el 50% de los trabajadores afectados son mujeres" y la inmensa mayoría gente joven, población que garantiza la continuidad de cualquier núcleo. "Parece que a nadie le importa el grave problema que supone este proceso", lamentó consternado Iglesias Díaz al tiempo que alertaba de que "son 43 empleos en una comarca bastante difícil, en el medio rural y en una provincia como Soria". "En lugar de apoyar y buscar soluciones, las instituciones guardan silencio y parecen no dar ningún tipo de importancia a esta situación", añadió el portavoz regional de la sección de Construcciones y Madera, que insistió en la necesidad de que las administraciones intercedan y eviten este cierre. De los 43 trabajadores afectados en Espejón, 11 son de la cantera y, el resto, trabajan en la fábrica. Aunque la mayoría son vecinos de Espejón, la marmolera emplea también a habitantes de toda la comarca. "Vienen desde San Leonado, Hontoria del Pinar, Huerta y más pueblos de la zona", señaló el portavoz de CC OO en la planta de Espejón. A renglón seguido añadió que "la recolocación podría ser en la fábrica de madera de Ripsa en Huerta, Burgos, donde trabajan unas 40 personas. Pero allí también hay una suspensión de empleo durante medio año, por lo que la situación está muy fea". Ante esta crítica situación, Sebastián incidió en que se agilice el proceso para que los trabajadores puedan, si se aprueba el expediente y se cierra la planta de Espejón, acudir al desempleo y cobrar la indemnización, que finalmente será de 20 días por año trabajado como marca la ley.
Sin cobrar desde noviembre
Al hilo de esta queja, los portavoces sindicales incidieron en la problemática de que los trabajadores acumulen ya un retraso de dos meses y medio en el retraso de su nómina. "Lo primero que debe pagar la empresa en cuanto tenga un ingreso son los salarios, y sorprende que de noviembre a aquí no haya ningún tipo de ingreso para pagar a los trabajadores", cuestionó Romero, que incidió en que "la plantilla no cobre y no puede ir al desempleo y son cuatro a cinco meses sin percibir ningún tipo de salario".
Expediente sin acuerdo
El expediente presentado por Ureche hace aproximadamente un mes afecta a toda la plantilla del grupo, 162 trabajadores, de los que 43 son de la planta de Espejón y, el resto, de los negocios que Ureche tiene en el País Vasco. Según recordaron ayer los sindicatos, que advirtieron ya que el ERE va sin acuerdo entre empresa y los trabajadores, Grupo Ureche ha justificado el expediente en el descenso en los pedidos. Al parecer, la empresa no puede hacer frente a la continuidad de la empresa al perder su cliente principal, Tino Canteras, una empresa marmolera con sede social en Almería y que, curiosamente, era la anterior adjudicataria de la cantera de Espejón. "Es muy raro, muchísimo, que una empresa dependa de un solo cliente y que además, viendo la situación, no hayan buscado otros clientes alternativos para diversificar", cuestionó el portavoz de la plantilla, molesto porque se cierre un negocio que hasta su cierre era rentable y que, además, cuenta con una cantera que "todavía tiene muchos años de vida".
En negociaciones con otras marmoleras para que la planta continúe
El alcalde está estudiando la situación actual de la concesión al tiempo con el propósito de mantener la actividad en la plantasoria. "Interés existe y he mantenido ya conversaciones con algunos empresarios que podrían estar interesados en continuar con la actividad de la cantera de Espejón pero el problema es que no sabemos cómo está exactamente la concesión, quien tiene realmente la titularidad ni nada", indicó ayer el alcalde de Espejón, Juan Hernández, que además es trabajador de Ureche y afectado por el expediente de regulación."Lo estoy mirando porque podría surgir en cualquier momento un comprador y hay que intentar que esto siga", anunció el regidor, incansable por conseguir cumplir su único objetivo: "Que esto no se pierda porque se pierde el pueblo". Hernández, que dejó hace unos años una vida acomodada en Barcelona para hacer una nueva vida en Espejón, se mostró comprometido con el cargo que ocupa y destacó: "Yo, o cualquier otro empleado de la cantera, podría buscarme un empleo para mí y salir del entramado. Pero aquí el problema es de 40 familias y hay que buscar una solución para todos. Mi objetivo es que siga abierta para que Espejón no se quede muerto y en ello estoy". Para conseguirlo, el regidor está estudiando detalladamente la situación de la empresa, de la concesión, de los aprovechamiento y la viabilidad de la continuidad de la cantera y la fábrica anexa. Al mismo tiempo, el alcalde ha mantenido ya conversaciones con varios empresarios del sector que podrían estar interesados en el negocio de Espejón si se desbloquea el asunto: "Interés hay, el problema es que tienen todo bloqueado en Ureche y aquí estamos perdidos. No tenemos información suficiente porque desde San Sebastián dan todo con cuentagotas y como les interesa. Por ello, lo primero es aclarar cómo están las cosas para que las empresas interesadas puedan ver si se pueden pujar por esto", concluyó. Al hilo de estas apreciaciones, Hernández mostró su malestar por que la empresa no haya contado en ningún momento con el Ayuntamiento de Espejón, e incidió en que "lo han hecho todo desde el País Vasco cuando aquí hay una cantera y una gente que depende de ella y que, al menos, se merece una explicación". Además, recordó, cuando los administradores acudieron a Espejón para hacer el inventario, "en ningún momento se contó con el Ayuntamiento". Ante la posibilidad de que sea el propio Grupo Ureche quien retome el negocio una vez que se resuelva el proceso concursal abierto, Hernández cuestionó esta posibilidad y explicó: "No se sabe nunca, pero me resulta un poco extraño. Si han presentado ésto así ahora, con el despido de todos y el cierre de la planta, dudo de que quieran continuar". A pesar de ello, incidió, "todavía no tengo nada claro" dado el oscurantismo con el que se ha negociado este proceso, ahora a expensas de que el juez determine o no la viabilidad del expediente de regulación de empleo y del proceso concursal abierto.
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