La crisis ya ni siquiera respeta a las industrias centenarias y de mayor solera de Valladolid. La empresa iscariense Jesús Herrero SL (Jher) se ha visto abocada a cerrar, víctima primero de la morosidad de gran número de clientes y más recientemente, afectada por la inactividad derivada del desplome de la construcción.
La clausura de la fábrica, dedicada a la fabricación e instalación de puertas, deja a 77 trabajadores en la calle, los últimos que aún se mantenían en el puesto, después de haber llegado a una plantilla de 210 trabajadores, que se fue reduciendo progresivamente desde julio de 2007.
La decisión última no ha partido del director gerente, Jesús Herrero Cabrejas, que ha peleado hasta el final por agotar un plan de viabilidad in extremis, sino de la Administración Concursal, que ha entendido que la empresa ya no era sino un pozo de perder dinero.
La fase terminal de Jher, decana de las madereras de Íscar y pionera en España en fabricación e instalación de puertas, se inició en 2007, aunque para entonces ya arrastraba pérdidas por morosidad. En esa fecha Jher presentó declaración de Concurso de Acreedores debido a la falta de liquidez de la compañía. Herrero Cabrejas, hijo del fundador, ya cifraba en el mismo mes de julio de 2007 la deuda pendiente de sus clientes en 10 millones de euros.
La empresa maderera cerró el ejercicio de 2007, con 14,8 millones de euros de pérdidas, a pesar de haber cerrado ventas por un valor de 12,5 millones. Muy lejos de las ventas por valor de 17,7 millones de 2006 o los 27,6 del año 2005.
Y de forma paralela, presentó en julio de 2007 un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectó al 65% de la plantilla, concretamente a 130 de los trabajadores. La esperanza de la empresa concursal eran de reincorporar a todos los afectados al final del plazo del ERE, pero la crisis inmobiliaria fulminó todo los intentos de reflote.
En un comunicado de valor casi póstumo, la empresa ha resumido lo que ha sido remar a contra corriente en el último año: "Jher se ve abocada al cierre al no poder superar ni un largo proceso concursal, ni la mala coyuntura económica que le rodea. Todos los esfuerzos realizados han resultado estériles", reconoció Jher, quien indicó que "las medidas adoptadas en los últimos meses» no han dado «el resultado esperado".
A fecha de hoy, la empresa se encuentra todavía en la fase común del concurso y se ha quedado a las puertas de poder presentar un convenio con sus acreedores ya que se espera que, previsiblemente, el juez inicie la fase de liquidación conforme a lo establecido en la ley concursal.
El presidente del comité de empresa, David Fernández, reconoció los esfuerzos de Herrero Cabrejas por intentar mantener abierta la fábrica por medio de la aprobación del convenio. Fernández indicó que, aunque quedan 77 trabajadores, cinco de ellos son prejubilados, que están siendo sustituidos por otros empleados con un contrato de relevo. La indemnización que esperan girará en torno a 30 días por año y un tope de 19.000 euros.
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